Qué es una corona
La corona cubre el diente por arriba, como una funda, y le devuelve su forma. Debajo queda tejido dental vivo o tratado que sigue necesitando cuidados.
Guía independiente sobre la vida con prótesis e implantes dentales. No es una clínica, no atiende pacientes y no tiene relación con el sitio web que antes ocupaba este dominio. El tratamiento y los cuidados los indica tu dentista; si tienes dolor intenso, hinchazón o un traumatismo, acude al médico, y en caso de emergencia llama al 112 o al 103 (o el número de emergencias de tu país).
Temas
Todo lo que trata esta guía lo hemos ordenado en cuatro grupos: coronas y puentes, prótesis removibles, implantes y cuidado de las encías y los dientes propios. Cada tarjeta es una breve explicación con un enlace a la sección donde el tema se desarrolla más. Describimos lo que ocurre en la vida diaria, pero no te decimos qué restauración elegir: eso se decide en la consulta.
Toda restauración en la boca convive con tejidos vivos. Por eso, hablar de prótesis es siempre hablar también de encías.
Cómo funciona esta sección: explicamos cómo son las restauraciones y las situaciones cotidianas relacionadas con ellas, con palabras sencillas y sin recomendaciones sobre qué tratamiento elegir. Cuando una tarjeta menciona el cuidado, se refiere a un principio general; la pauta concreta la marca tu dentista.
Las restauraciones fijas se sujetan a dientes o implantes y solo las retira el dentista. Hay que cuidarlas en su sitio, prestando atención a la zona donde se unen con la encía.
La corona cubre el diente por arriba, como una funda, y le devuelve su forma. Debajo queda tejido dental vivo o tratado que sigue necesitando cuidados.
El puente sustituye un diente que falta y se apoya en los vecinos. Bajo su parte central se acumula placa, así que esa zona necesita una limpieza aparte con los utensilios que te indique el dentista.
La zona donde la corona se une al diente requiere una limpieza especialmente cuidadosa. Si la encía se enrojece o sangra en ese punto, cuéntaselo a tu dentista.
La prótesis removible se la quita y se la pone la propia persona. Eso facilita la limpieza, pero exige cuidado y tiempo para acostumbrarse.
Al principio la prótesis puede parecer voluminosa, dificultar el habla y aumentar la salivación. Normalmente estas sensaciones se suavizan poco a poco; si no es así, conviene que te vea el dentista.
La prótesis se limpia a diario y se guarda como haya indicado el dentista. Sobre el lavabo conviene poner una toalla o un poco de agua para que no se rompa si se cae.
Enrojecimiento, pequeñas heridas en la mucosa, una grieta o un fragmento desprendido son motivos para acudir al dentista. Repararla o ajustarla por tu cuenta casi siempre empeora las cosas.
Si a un ser querido le cuesta cuidar su prótesis solo, ayúdale con calma y sin prisas. Es útil acompañarle a la consulta y pedir al dentista que os enseñe los movimientos correctos.
El implante sustituye la raíz del diente, y sobre él se fija una corona, un puente o una prótesis removible. Los tejidos que lo rodean necesitan cuidados constantes.
El implante en sí está en el hueso; por encima de la encía se le coloca una pieza de unión y, sobre ella, la parte visible del diente. El glosario explica mejor estas palabras.
La placa en la base de la corona sobre el implante irrita la encía igual que en un diente propio. Esa zona se limpia a diario y siguiendo la pauta que haya elegido el dentista.
Aunque todo vaya bien, el dentista revisa de vez en cuando los tejidos alrededor del implante. La frecuencia de las visitas la decide él según tu situación.
Los dientes propios que rodean las restauraciones a menudo les sirven de apoyo. Su salud y el estado de las encías influyen directamente en cómo funcionará la prótesis.
Los dientes en los que se apoya un puente o se sujeta una prótesis removible soportan una carga adicional. Una limpieza minuciosa y detectar a tiempo los cambios ayudan a conservarlos.
Que sangren al cepillarte no es motivo para cepillarte más flojo ni para dejar los cuidados. Es una señal para contarle al dentista dónde y cuándo aparece.
Los nervios ante el sillón del dentista son algo muy común. Hablar con franqueza de tus temores y llevar las preguntas apuntadas facilita mucho la visita.
En esta sección irán apareciendo artículos escritos para lectores de España sobre la vida con prótesis e implantes dentales: la adaptación, el cuidado diario, cómo ayudar a un familiar y cómo preparar la visita. Cada artículo pasa una revisión editorial según las normas de la guía.
Todavía no hay ningún artículo: estamos preparando los primeros y los publicaremos cuando estén revisados.
Cuidado diario de prótesis e implantes paso a paso: limpieza, conservación y autorrevisión frente al espejo.
Qué hace el dentista y qué depende de ti, además de las señales que indican que no debes aplazar la visita.
Explicaciones claras de palabras como corona, puente, incrustación, prótesis esquelética, pilar, mucositis y otras.
Preguntas para tu dentista antes del tratamiento, después de colocar la restauración y sobre el cuidado diario.
Aquí reunimos información generalmente aceptada sobre el cuidado de las restauraciones dentales tal como se conocía al preparar esta página. Los detalles se van precisando con el tiempo, y la forma de cuidar tu prótesis o tu implante concreto la decide el dentista que lo colocó o que lo revisa.